Estoy todo lo iguana que se puede

Estoy todo lo iguana que se puede.
La tierra es como el cielo. Todo es fruto
de una máquina de soledad. El viento
campea displicente. Nada tiene
sino una enorme juventud. El tiempo
carece de estatura. Por el día
pasa la flecha que todo lo hiere.
El lugar de las cosas sobrevive
a cada instante. De una palmera
salen altas sonrisas y en el agua
sonríe la tristeza. Quieto a fondo,
miro la destrucción de mi espesura.

Y es la tierra, mi tierra, el polvo mío,
el árbol de la noche sollozada,
las puntuales blancuras de la garza,
las luces de mis ojos, el trayecto
de una mirada a otra mirada. El cielo
que vuela de mis ojos a los cielos
de unos ojos terrestres y las nubes
que desbordan el canto.

Nada vive
para morir sin dar. En todo encuentro
algo de mí y en todo vivo y muero.
Estoy todo lo iguana que se puede,
desde el principio al fin.
Hay ya un lucero.

Villahermosa, una vez de octubre de 1966.

Tomado del libro Carlos Pellicer OBRAS poesía, Edición de Luis Mario Shneider. Colección Letras Mexicanas. Fondo de Cultura Económica

Post navigation

  4 comments for “Estoy todo lo iguana que se puede

  1. Fanatica Chimay
    05/06/2008 at 1:08 pm

    Buscando su salsa me encontré con este otro fan:

    …No sólo es mi salsa de habanero favorita, en sus cuatro modalidades con sus “niveles de picor” (sic) especificados. También es mi literatura favorita, mi acompañante terapéutica, mi amor. Con ustedes, la ya mundialmente reconocida Salsa Chimay (nada que ver con la cerveza o el queso belga). Original de Tabasco y con poesía de Carlos Pellicer al borde de la botella (de ahí el apelativo “poesía al borde”)…

    http://autocomplaciente.blogspot.com/2006/10/ms-cosas-insulsas-in-salsa-mood.html

    pues yo comparto ese gusto….gracias

  2. 10/18/2008 at 8:00 pm

    Un jueves en la tarde, caluroso y después lluvioso un amigo de la escuela me “sonsacó” para volarme la clase, olvidarme del estrés y tomar una cerveza o dos…
    Tomamos el metro y bajamos en Allende para llegar al famoso Salón Sol en en Centro Histórico de la Ciudad de México
    El Salón me abrió sus puertas, el olor a caldo de camarón combinado con el trompo de carne al pastor… sus voces… el sonido y sabor de la cerveza y el trío… Cantándome al oído Mar y Cielo… y luego Estoy todo lo iguana que se puede…. el verso, la salsa, la presentación.. todo vino a mi como epifanía… ese día sería el día en que se consagraban mis pensamientos y mi vida hacia tratar de siempre estar todo lo iguana que se pueda… Gracias a Chimay… así, de bizarro, así de inusual… Y esta noche me acompaña Ella Fitzgerald y Louis Armstrong.. qué maravilla es la vida
    Gracias Salsa Chimay

  3. jimmy
    02/14/2009 at 3:51 pm

    i will never forget this poem, and where i first heard of carlos pellicer. i am all the iguana i can be…

Comments are closed.